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Esos dulces o chocolates que ofrecen
los jóvenes puede que no sean para asociaciones de
beneficencia
5/2005
"¡Qué tal señor! andamos de casa en casa vendiendo
chocolates. Nuestra organización fue establecida con el fin
de ocupar en el verano a los muchachos como yo para que no
andemos en las calles y evitar las pandillas y las drogas. ¿Nos
puede ayudar comprándonos un dulce por $5?"
¿Lo ha escuchado antes? Cada verano una gran cantidad de
niños viajan a ciudades recorriendo todo el país vendiendo
revistas, chocolates y otros. Se presentan tocando a su
puerta con historias sobre cómo ayudarlos a no meterse en
problemas comprándoles su producto. La causa parece digna de
admiración, se ve que están trabajando duro, entonces ¿Por
qué no cooperar?
Antes de decidirse a hacerlo, Better Business Bureaus le
aconseja que considere esto: La Liga Nacional de
Consumidores (The National Consumers League) calcula que
unos 50,000 jóvenes de todo el país toman parte en la venta
de dulces y otros artículos yendo de casa en casa y en
esquinas de calles citadinas. La edad más común es de los 12
a los 16 años pero algunos tienen apenas ocho. Los niños son
transportados cientos de kilómetros de sus casas y con
frecuencia fuera de su estado.
Los organizadores de estos grupos pueden presentarlos, de
manera falsa, como pertenecientes a una asociación
caritativa o cívica. De hecho muchos de ellos están
destinados a operaciones lucrativas que se aprovechan de
estos jóvenes y vulnerables "trabajadores", a quienes se les
enseña a pedir bajo presión y a vivir prácticamente en una
Van. Lo más probable es que el promotor que maneja una Van
sin seguro de automóvil con placas de otro estado, sea quien
se quede con su "donativo". Su dinero no va a dar a ningún
grupo de beneficencia o comunitario para beneficiar a estos
jóvenes, pues son precisamente ellos, los niños que venden
estos productos quienes reciben muy poco o nada de salario.
Emplear niños puede parecer simpático, pero están violando
las leyes estatales y laborales. Varios medios de
comunicación han reportado abusos en el trato que se da a
estos grupos de jóvenes. En menor grado también se reportan
abusos físicos y sexuales y hay incluso quienes los han
dejado sin manera de regresar a su casa. Además, se espera
que trabajen muchas horas sin descanso y no sería raro que
los involucraran en drogas y otro tipo de delitos. Muy tarde,
los padres de estos niños vienen descubriendo el peligro al
que se expusieron sus hijos.
La próxima vez que un grupo de jóvenes se presente vendiendo
dulces en su casa, no sería sensato suponer que solo se
trata de un grupo juvenil o de alguna escuela de la
localidad. Pregunte el nombre de la organización y de ser
posible anote el numero de placas de la Van o del carro que
los transporte. Posteriormente póngase en contacto con
alguna dependencia legal para reportar que un grupo de
jóvenes anda solicitando donativos en su área y ver si ellos
están familiarizados con esa organización. Si afirman que
está operando a nombre de una agrupación no lucrativa o de
caridad, verifíquelo con su BBB local para saber si tiene
permiso de pedir en su estado.
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